viernes, 9 de enero de 2009

La crisis, el neoliberalismo y el capitalismo

Por Emir Sader

Se puede elegir a quienes se quiera como personajes de 2008 y 2009. Este año y el próximo estarán envueltos por el escenario económico. No se trata, en este caso, de referirse a Barack Obama y la crisis; sin embargo, ésta sí pasa por ver cómo Obama reacciona frente a ella: tan así ella determina y condiciona todo.

La crisis que comenzó como una convulsión financiera más, de esas acumuladas por las formas precarias de reaccionar ante las burbujas especulativas de situaciones anteriores, después se extendió a la estructura productiva, lo que ha generado un proceso recesivo en el conjunto de la economía, lo que, en la era de la globalización, la universalizó. De crisis financiera pasó a recesión general; de circunscrita a lo estadunidense se tornó global.

Al presentarse, ¿qué hacer?: el diagnóstico y los remedios reflejan la ideología de cada uno.

Una primera línea divisoria entre esas reacciones se traza entre aquellos que quieren soluciones epidérmicas, solamente con apoyos a empresas en dificultades –mientras superan el mal momento y restablecen los mecanismos mercantiles impuestos por los liberales al conjunto de la economía–, y los que pretenden disminuir sus efectos profundos, imponiendo resortes regulatorios, de reactivación económica que apunten hacia los mecanismo profundos que generaron la situación: la anarquía de la competencia mercantil capitalista.

En un segundo plano está la división entre los que únicamente aspiran a normar ciertos aspectos de la crisis –los más salvajes del mercado– y quienes quieren salvaguardar los intereses de las grandes mayorías de la población, protegiendo sobre todo el nivel de empleo, penalizando a las empresas que más directamente promovieron y se involucraron en fraudes especulativos.

Creemos que no basta con aplicar medidas defensivas como éstas, aun cuando busquen garantizar niveles de empleo como contrapartida a los apoyos financieros gubernamentales. Lo anterior porque anticipan que estas crisis se repetirán. En primer lugar porque son la expresión más clara de los resultados de la desregulación económica, característica típica del neoliberalismo. Ella permitió que se diese una gigantesca transferencia de capitales del sector productivo al especulativo, al mismo tiempo que garantizó la libre circulación y la liquidez total del capital financiero, sin regulación y prácticamente sin fiscalización. Y esto volverá a repetirse, como se dio a lo largo de toda la década pasada y ahora ataca el centro del sistema.

Es necesario imponer un modelo abiertamente antineoliberal que reglamente la circulación del capital financiero, que centralice el mercado de cambios, que penalice con altas tazas las inversiones especulativas, que someta en los hechos y directamente los bancos centrales a los gobiernos, que priorice lo social sobre la dictadura de la economía y que promueva centralmente el mercado interno de consumo de masas, entre otras medidas. Es decir, que se comprometa estratégicamente con el desarrollo económico y social como meta de los gobiernos.Por eso la lógica de la crisis reiterada no es sólo del neoliberalismo y remite a un mecanismo mucho más profundo y perenne, al proceso mismo de acumulación de capital, que tiene algunas de sus características más acentuadas en la presente etapa.

El capitalismo desarrolla –así lo reconoce el Manifiesto Comunista– como ninguna otra sociedad las fuerzas productivas, pero, al mismo tiempo, no genera los mecanismos de consumo para esa producción ampliada. Sus crisis son siempre entre producción –en cuya multiplicació n está comprometido para poder recuperar en cantidad lo que pierde en cada producto, al elevar el gasto en capital constante y disminuir relativamente el capital variable, vinculado a la plusvalía– y consumo, que pueden ser llamadas crisis de sobreproducció n o de subconsumo. Siempre generan excedente de capital que en el neoliberalismo se dirigió exponencialmente hacia el sector financiero y de especulación.Las crisis, sean éstas de ciclos cortos o considerados largos, de expansivos a recesivos y viceversa, son partes inherentes del capitalismo. En la etapa neoliberal conllevan un componente financiero que las desata y se extienden al proceso productivo, de acuerdo con la magnitud que tengan, tal como lo observamos en la actualidad. La superación de la misma sólo se puede dar a partir de políticas anticapitalistas, de socialización de la producción, de planeación democrática de la economía, de capacidad de decisión a los trabajadores para escoger los destinos económicos a que se sujetarán, que sufren hoy como víctimas del capitalismo, donde el poder radica en los detentadores del capital.Traducción: Ruben Montedónico

Recesión española hasta el 2010

La Caixa estima un decrecimiento de la economía española del 1,3% en 2009 y asegura que la recesión económica durará hasta el último trimestre de este año o el primero de 2010. Así lo ha explicado el economista jefe de La Caixa durante la presentación del Informe económico mensual de enero 2009 elaborado por los Servicios de Estudios de esta entidad bancaria y que asegura que la actual crisis económica tendrá una "dureza menor" aunque una "duración mayor" que la recesión económica española de 1993.
El estudio prevé que la tasa media de paro alcance el 15,2% este año y que roce el 16% en el último trimestre, hasta los 3.700.000 desempleados. Además, espera que la inflación se sitúe por debajo del 2% en los próximos meses y que el IPC medio de 2009 llegue al 1,4%.

El problema del gas para Europa se resolverá, pero no se sabe a qué plazo

El conflicto del gas entre Rusia y Ucrania se resolverá, pero aún existen algunas dudas acerca de si la solución se producirá a corto plazo, afirmó hoy el portavoz de la Comisión Europea para la Energía, Ferrán Tarradellas.
"No puedo confirmar que se vaya a arreglar en un corto plazo. Continuamos las negociaciones con Rusia e Ucrania para ver en qué condiciones podemos restablecer el suministro de gas a los ciudadanos de la UE", afirmó Tarradellas, en declaraciones a la cadena SER que recoge Europa Press.
El portavoz comunitario explicó además que los enviados de Bruselas a Ucrania controlarán los volúmenes de gas que entran en este país procedentes de Rusia, así como la cantidad que llega a los países comunitarios, y compararán unos con otros.
"Está claro que los dos han incumplido sus obligaciones contractuales y el hecho de que ellos no se hayan puesto de acuerdo ha provocado que ciudadanos europeos estén sufriendo en este momento", añadió en alusión a Rusia y Ucrania, y a los efectos de su disputa sobre el resto del continente.
Por último, hizo hincapié en la necesidad de reducir la dependencia energética de Europa, una circunstancia que "desde tiempos de Loyola de Palacio" ha resaltado la Comisión Europea. "Nuestra dependencia es del 50% y si no hacíamos nada por evitarlo llegaremos al 70%", añadió.Fuente: EspaNoticias



Chiste viejo pero bueno

Un señor va a donde un sacerdote para confesarse y le dice:
"Padre, deseo confesarme con usted. Me siento muy mal porque le tengo fobia a las mujeres, y cada vez que veo una, la agarro a golpes."
El sacerdote le dice: "Bueno, hijo mío, lo importante es que estés arrepentido. Yo no te voy a hacer rezar padres nuestros, sólo debes hacer lo siguiente: apenas salgas a la calle, le das 50 dólares a la primera mujer que veas y de esa forma serás perdonado."
El señor sale a la calle y en una esquina ve a una mujer, se le acerca y le entrega 50 dólares. La mujer pone cara de sorprendida y le dice: "Oiga señor, que se ha creído, son 100 dólares."
"¡Pero el sacerdote me dijo que le diera 50 dólares!"
"¡Es que debe usted saber que el sacerdote es cliente antiguo!"

jueves, 8 de enero de 2009

Así será el 2009 (Ignacio Ramonet. Le Monde Diplomatique, enero 2009)

"Balas para los jóvenes, dinero para los bancos". Este expresivo grito de ira de los amotinados de Grecia bien podría oírse, a lo largo de 2009, en otras ciudades europeas. Porque el año que empieza se va a caracterizar, como consecuencia de los despidos masivos que está causando la crisis, por un fuerte descontento social. Y éste desembocará en huelgas, manifestaciones y enfrentamientos que las elecciones europeas de junio próximo no calmarán. Numerosos jóvenes -estudiantes o no-, son conscientes de que su destino es ir a dar a la mar de la precariedad ("generación 700 euros") o del desempleo. Desean hacer tabla rasa. Algunos se sienten de nuevo atraídos por los movimientos libertarios. En la atmósfera de lucha social que se avecina, las filas del anarquismo podrían engrosarse (1). Como en los años 1930...

Aunque en materia de política internacional no caben supersticiones, los años terminados en 9 son a menudo convulsivos. Basta con observar que, a lo largo de éste, se conmemorarán: los 10 años de la revolución bolivariana de Venezuela (febrero); los 20 años de la caída del muro de Berlín y de la implosión del bloque soviético (noviembre); los 30 de la "revolución islámica" de Irán (febrero); los 40 de la "revolución libia" del coronel Gaddafi (septiembre); los 50 de la revolución cubana (enero); los 60 de la revolución china (octubre); los 70 de la derrota de la República española en la Guerra Civil (abril); y los 80 de la crisis de 1929 y de la Gran Depresión...

Sin duda, la recesión económica será también la principal característica del año que comienza. Porque los efectos del triple crac de la construcción, de los bancos y de las Bolsas golpearán de lleno la economía real. En ese contexto de descontento social, ¿representa el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, una luz de esperanza? Menos de lo que creímos. Porque su equipo económico, en el que figuran varias personalidades ultraliberales responsables en parte de la crisis actual -como Robert Rubin, Lawrence Summers o Timothy Geithner-, no estará a la altura para cambiar las cosas. Además, parece evidente que la nueva Administración de Obama será de centro-derecha, es decir más a la derecha que el nuevo Congreso surgido de las elecciones del 4 de noviembre (2). Lo cual augura tensiones más fuertes de lo previsto entre el Ejecutivo y el Legislativo. Los nuevos congresistas demócratas no dejarán de hacerse eco de las impaciencias de los electores duramente afectados por la crisis y profundamente irritados por el gigantesco fraude del estafador Bernard Madoff, así como por las ayudas masivas ofrecidas por el Gobierno a los banqueros. En suma, el entusiasmo de hoy hacia el nuevo Presidente podría, a lo largo del año, cambiarse en decepción, frustración... y cólera. Su equipo de política exterior -constituido por Hillary Clinton, Robert Graves y el general Jim Jones- también resulta muy conservador para quien ha prometido dejar de imponer la democracia a punta de bayoneta.

El "foco perturbador" del mundo seguirá siendo Oriente Próximo, como lo han mostrado los recientes acontecimientos trágicos de Gaza. En Irak, las fuerzas británicas y las de todos los demás aliados de Estados Unidos, se retirarán en primavera. Por su parte, las tropas estadounidenses de combate dejarán de patrullar en pueblos y ciudades para replegarse en sus cuarteles. Y su retirada se acelerará. Rebrotará la violencia. El zapatazo del periodista Muntazer Al Zaidi al presidente Bush, el pasado 14 de diciembre en Bagdad, da una idea de la rabia de una parte del pueblo iraquí contra la ocupación estadounidense. ¿Conseguirá el nuevo y corrupto ejército iraquí impedir la dislocación del país?

Habrá elecciones decisivas en Israel, para la función de Primer Ministro, el 10 de febrero; y en Irán, para la Presidencia, el 12 de junio. La tensión entre estos dos países alcanzará niveles incandescentes ¿Desembocará en un conflicto abierto? Nadie debe desearlo pues las consecuencias geopolíticas serían imprevisibles. También económicas, ya que los precios del petróleo volverían a rondar los 150 dólares. Lo cual agravaría más aún la crisis actual... En cuanto a Afganistán, país que Barack Obama desea convertir en la prioridad militar de su mandato, si Washington intensifica su intervención tendrá que multiplicar los ataques ilegales contra Pakistán, gigante demógrafico y a la vez potencia nuclear. Eso provocará una posible desestabilización de Asif Zardari, presidente de este Estado en quiebra, amenazado además por su poderoso vecino indio, después de los atentados de Bombay del 26 de noviembre pasado. Washington entraría entonces en un nuevo engranaje intervencionista que podría favorecer el rápido retorno al Pentágono de los "halcones", partidarios de un imperialismo duro y dominador. En Kabul, los estadounidenses tratarán de imponer a un "dictador presentable". Lo cual significará un regreso al realismo político (o sea, al cinismo) y el abandono del proyecto ético que ha defendido Obama durante su campaña electoral.

Otro gigante que puede reservar sorpresas es China. Porque la crisis -que se va a traducir en un aumento general del proteccionismo en el mundo y la consiguiente reducción de las exportaciones- le golpeará con mayor rudeza. Miles de fábricas cerrarán despidiendo masivamente a trabajadores desprovistos, en su mayoría, de seguridad social y de atención médica. Las protestas crecerán. ¿Conseguirán las autoridades de Pekín mantener la paz social? ¿A qué precio?

En América Latina, la incógnita principal será saber si Barack Obama aceptará el ramo de olivo que le ha ofrecido el presidente de Cuba, Raúl Castro, y si negociará por fin el cese del embargo comercial de la isla. Lo sabremos el 17 de abril cuando, con ocasión de la Cumbre de las Américas en Puerto España (Trinidad y Tobago), el mandatario estadounidense defina su nueva política para el hemisferio. Entre tanto la crisis climática seguirá agravándose.

Todo indica que el año 2009 será el de todos los peligros. Porque agoniza una era, la del neoliberalismo, y comienza, a tientas, un nuevo paradigma. Debiera también ser el momento de todas las oportunidades. Para empezar a edificar, por fin, un mundo mejor.

Notas: (1) Este 15 de enero se celebra el II centenario del nacimiento, en Besançon (Francia), de Joseph Proudhon, padre del anarquismo. (2) Moisés Naim, El País , Madrid, 30 de noviembre de 2008 pidiendo lo imposible.

Así será el 2009

Así será el año 2009Ignacio Ramonet, Le Monde Diplomatique, enero 2009."Balas para los jóvenes, dinero para los bancos". Este expresivo grito de ira de los amotinados de Grecia bien podría oírse, a lo largo de 2009, en otras ciudades europeas. Porque el año que empieza se va a caracterizar, como consecuencia de los despidos masivos que está causando la crisis, por un fuerte descontento social. Y éste desembocará en huelgas, manifestaciones y enfrentamientos que las elecciones europeas de junio próximo no calmarán. Numerosos jóvenes -estudiantes o no-, son conscientes de que su destino es ir a dar a la mar de la precariedad ("generación 700 euros") o del desempleo. Desean hacer tabla rasa. Algunos se sienten de nuevo atraídos por los movimientos libertarios. En la atmósfera de lucha social que se avecina, las filas del anarquismo podrían engrosarse (1). Como en los años 1930... Aunque en materia de política internacional no caben supersticiones, los años terminados en 9 son a menudo convulsivos. Basta con observar que, a lo largo de éste, se conmemorarán: los 10 años de la revolución bolivariana de Venezuela (febrero); los 20 años de la caída del muro de Berlín y de la implosión del bloque soviético (noviembre); los 30 de la "revolución islámica" de Irán (febrero); los 40 de la "revolución libia" del coronel Gaddafi (septiembre); los 50 de la revolución cubana (enero); los 60 de la revolución china (octubre); los 70 de la derrota de la República española en la Guerra Civil (abril); y los 80 de la crisis de 1929 y de la Gran Depresión... Sin duda, la recesión económica será también la principal característica del año que comienza. Porque los efectos del triple crac de la construcción, de los bancos y de las Bolsas golpearán de lleno la economía real. En ese contexto de descontento social, ¿representa el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, una luz de esperanza? Menos de lo que creímos. Porque su equipo económico, en el que figuran varias personalidades ultraliberales responsables en parte de la crisis actual -como Robert Rubin, Lawrence Summers o Timothy Geithner-, no estará a la altura para cambiar las cosas. Además, parece evidente que la nueva Administración de Obama será de centro-derecha, es decir más a la derecha que el nuevo Congreso surgido de las elecciones del 4 de noviembre (2). Lo cual augura tensiones más fuertes de lo previsto entre el Ejecutivo y el Legislativo. Los nuevos congresistas demócratas no dejarán de hacerse eco de las impaciencias de los electores duramente afectados por la crisis y profundamente irritados por el gigantesco fraude del estafador Bernard Madoff, así como por las ayudas masivas ofrecidas por el Gobierno a los banqueros. En suma, el entusiasmo de hoy hacia el nuevo Presidente podría, a lo largo del año, cambiarse en decepción, frustración... y cólera. Su equipo de política exterior -constituido por Hillary Clinton, Robert Graves y el general Jim Jones- también resulta muy conservador para quien ha prometido dejar de imponer la democracia a punta de bayoneta. El "foco perturbador" del mundo seguirá siendo Oriente Próximo, como lo han mostrado los recientes acontecimientos trágicos de Gaza. En Irak, las fuerzas británicas y las de todos los demás aliados de Estados Unidos, se retirarán en primavera. Por su parte, las tropas estadounidenses de combate dejarán de patrullar en pueblos y ciudades para replegarse en sus cuarteles. Y su retirada se acelerará. Rebrotará la violencia. El zapatazo del periodista Muntazer Al Zaidi al presidente Bush, el pasado 14 de diciembre en Bagdad, da una idea de la rabia de una parte del pueblo iraquí contra la ocupación estadounidense. ¿Conseguirá el nuevo y corrupto ejército iraquí impedir la dislocación del país? Habrá elecciones decisivas en Israel, para la función de Primer Ministro, el 10 de febrero; y en Irán, para la Presidencia, el 12 de junio. La tensión entre estos dos países alcanzará niveles incandescentes ¿Desembocará en un conflicto abierto? Nadie debe desearlo pues las consecuencias geopolíticas serían imprevisibles. También económicas, ya que los precios del petróleo volverían a rondar los 150 dólares. Lo cual agravaría más aún la crisis actual... En cuanto a Afganistán, país que Barack Obama desea convertir en la prioridad militar de su mandato, si Washington intensifica su intervención tendrá que multiplicar los ataques ilegales contra Pakistán, gigante demógrafico y a la vez potencia nuclear. Eso provocará una posible desestabilización de Asif Zardari, presidente de este Estado en quiebra, amenazado además por su poderoso vecino indio, después de los atentados de Bombay del 26 de noviembre pasado. Washington entraría entonces en un nuevo engranaje intervencionista que podría favorecer el rápido retorno al Pentágono de los "halcones", partidarios de un imperialismo duro y dominador. En Kabul, los estadounidenses tratarán de imponer a un "dictador presentable". Lo cual significará un regreso al realismo político (o sea, al cinismo) y el abandono del proyecto ético que ha defendido Obama durante su campaña electoral. Otro gigante que puede reservar sorpresas es China. Porque la crisis -que se va a traducir en un aumento general del proteccionismo en el mundo y la consiguiente reducción de las exportaciones- le golpeará con mayor rudeza. Miles de fábricas cerrarán despidiendo masivamente a trabajadores desprovistos, en su mayoría, de seguridad social y de atención médica. Las protestas crecerán. ¿Conseguirán las autoridades de Pekín mantener la paz social? ¿A qué precio? En América Latina, la incógnita principal será saber si Barack Obama aceptará el ramo de olivo que le ha ofrecido el presidente de Cuba, Raúl Castro, y si negociará por fin el cese del embargo comercial de la isla. Lo sabremos el 17 de abril cuando, con ocasión de la Cumbre de las Américas en Puerto España (Trinidad y Tobago), el mandatario estadounidense defina su nueva política para el hemisferio. Entre tanto la crisis climática seguirá agravándose. Todo indica que el año 2009 será el de todos los peligros. Porque agoniza una era, la del neoliberalismo, y comienza, a tientas, un nuevo paradigma. Debiera también ser el momento de todas las oportunidades. Para empezar a edificar, por fin, un mundo mejor. Notas: (1) Este 15 de enero se celebra el II centenario del nacimiento, en Besançon (Francia), de Joseph Proudhon, padre del anarquismo. (2) Moisés Naim, El País , Madrid, 30 de noviembre de 2008.¿La suerte de Gaza, será nuestra suerte?Jorge Mejía Martínez, Jorge.mejia@une.net.co Los rostros asustados de niños y mujeres palestinos- impotentes, hambrientos, sedientos, incomunicados, enfermos- en medio de los escombros y la lluvia de plomo que no cesa de caer, no presagian nada bueno para la humanidad. La tragedia del terrorismo seguirá justificando el terrorismo. No dudo que los miembros de Hamas son terroristas. A pesar de las treguas acordadas, no han dejado de lanzar cohetes contra la población civil de Israel. La respuesta judía de ataque feroz contra los habitantes de Gaza, por indiscriminada, también es terrorista. Pocos creen que los israelíes salgan victoriosos de esta sangrienta incursión. Los de Hamas reciclarán más odio cargado de fanatismo religioso, a pesar de que como dice Diana Uribe en Semana, la historiadora, ambos sectores tienen un mismo tronco común que se remonta a la biblia en la época de Abraham. Y una misma herencia histórica: los judíos, pueblo de desterrados perseguidos con inclemencia hasta el año 1948, cuando las Naciones Unidas les asignó un territorio, quieren replicar su tragedia con los palestinos a quienes no permiten el sosiego de una patria con tierra.La lógica de la retaliación seguirá. Es un conflicto sin futuro ni horizonte, que seguirá importando un bledo, porque la comunidad internacional lo único que hará es mandar frazadas, alimentos y comunicados pidiendo lo imposible

miércoles, 7 de enero de 2009

Israel suspende ataques a Gaza temporalmente

Israel abrirá un pasillo humanitario en la franja de Gaza, según la oficina del primer ministro israelí, Ehud Olmert, decisión que llega tras una nueva jornada sangrienta, con al menos 40 muertos en dos ataques de Israel a sendas escuelas de la ONU.
Para ello, las tropas hebreas han anunciado que no bombardearán objetivos en Gaza entre las 12 y las 15 horas (hora española). El alto el fuego se alarga hoy por cinco horas, hasta las 17 horas, y la continuidad de la medida se estudiará día a día, según el corresponsal de RNE en la zona.
Mark Regev, portavoz del Olmert, describió la medida como un "estatus especial para permitir el paso de personas, alimentos y medicinas" y dijo que podría ser implementado a lo largo de este miércoles.
La oficina de Olmert dijo en un comunicado que el corredor había sido propuesto por los jefes militares israelíes e implicaría garantizar accesos periódicos a varias áreas del territorio litoral para permitir que los palestinos almacenen los bienes necesarios para su subsistencia.
Las agencias de la ONU y las organizaciones humanitarias han denunciado una crisis humanitaria en la Franja de Gaza, un territorio pobre y superpoblado, donde la población -cerca de 1,5 millones de palestinos- no tiene la posibilidad de huir.
Esfuerzos franco-egipcios Mientras, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y su colega egipcio, Hosni Mubarak, se reunieron este lunes por segunda vez en dos días y presentaron un plan de diálogo para tratar de parar la violencia en Gaza. También analizaron los esfuerzos internacionales para parar estos ataques y alcanzar un alto el fuego.
Sarkozy llegó a Egipto procedente de Beirut, después de decidir prolongar una gira por Oriente Medio que comenzó el domingo en este país, con el fin de buscar una tregua en los combates de Gaza.
En el diálogo que mantuvieron los presidentes egipcio y francés participaron, entre otros, el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, y el primer ministro egipcio, Ahmed Nazif.
Abbas, en la ONU Por otra parte, el presidente palestino, Mahmud Abbas, acudió al Consejo de Seguridad de la ONU para tratar de forzar a Israel y a Hamás para que acepten un alto el fuego que ponga fin al calvario que sufre desde hace once días la población de Gaza.
Abbas presentó un proyecto de resolución respaldado por la Liga Árabe que contempla el cese de las hostilidades, la apertura de los puestos fronterizos y la distribución de ayuda humanitaria a la población del territorio palestino.
El texto también incluye la creación de un mecanismo internacional para supervisar la situación en la Franja, del que todavía no se han hecho públicos los detalles.
La presencia del mandatario palestino en Nueva York forma parte de la ofensiva diplomática iniciada por la Liga Árabe tras su reunión de la semana pasada en El Cairo, que concluyó con un llamamiento a la ONU para que intervenga con más firmeza en el conflicto.
Venezuela expulsa al embajador de IsraelPor otra parte, el Gobierno venezolano anunció que ha decidido "expulsar" al embajador de Israel en Venezuela, Shlomo Cohen, y a otros miembros de esa legación diplomática como protesta por las muertes causadas en Gaza por la invasión israelí.
"Venezuela ha decidido expulsar al embajador de Israel y a parte del personal de la embajada de Israel en Venezuela, reafirmando su vocación de paz y su exigencia de respeto al Derecho Internacional", señaló un comunicado del ministerio de Relaciones Exteriores.Fuente: EspaNoticias