En estos días en Tokio los gobiernos de los países más ricos del planeta tratarán de negociar un pacto secreto que podría impedir el acceso de las personas más pobres a medicamentos esenciales. Millones de personas dependen de los denominados genéricos para tratar enfermedades como la malaria o el VIH. Si este acuerdo logra concretarse, el acceso a muchas de estas drogas podría verse recortado, dejando a quienes no tienen la posibilidad de comprar marcas de laboratorio al borde del abismo.
El acuerdo establecería normas de "propiedad intelectual" relacionadas con un amplio catálogo de temas: desde los cultivos genéticamente modificados, pasando por el acceso a archivos compartidos en internet, hasta las patentes farmacéuticas. Pero el 80% de los países del mundo -- como India, China, Brasil y Argentina -- han quedado excluidos de estas negociaciones. Los gobiernos participantes están intentando apurar un acuerdo antes que las protestas públicas crezcan hasta el punto de que sean imposibles de ignorar. Pero la marea de oposición se va haciendo cada vez más grande.
La presión ciudadana ha evitado acuerdos comerciales injustos en el pasado. Ahora, nuevamente, puede lograr que no se adopte un nuevo pacto abusivo, firmando una petición para que el proceso de decisión sobre el acceso a las medicinas esenciales sea abierto y transparente, que será entregada esta misma semana en la capital nipona. Basta con oprimir el siguiente enlace:
http://www.avaaz.org/es/acta/?vl
EL NEFASTO ACUERDO
El Acuerdo Comercial Anti-Falsificación (ACTA, por sus siglas en inglés) ha sido intencionalmente mantenido alejado de la opinión pública. Pero no por mucho tiempo: activistas defensores de la salud pública y de la libertad de internet han hecho saltar la alarma, y China, India y el Parlamento Europeo se han manifestado en contra del pacto durante las últimas semanas.
El acuerdo propuesto plantea muchas inquietudes, pero su disposición más indignante es el tratamiento de los medicamentos esenciales. El ACTA no establecería diferencias entre medicamentos genéricos y falsificados, por lo que la industria farmacéutica tendría claras ventajas para apoderarse completamente del mercado, aplicando las mismas tácticas agresivas para deshacerse de cualquier competidor.
Los gigantes farmacéuticos argumentan la necesidad de una medida como ésta para proteger a los consumidores, pero ellos mismos están vendiendo versiones genéricas de medicamentos cuyas patentes han caducado. Los genéricos (en general un 90% más baratos) no son ni más ni menos seguros que los medicamentos de laboratorios reconocidos. La diferencia radica en la ganancia de las empresas, así como en el impacto que tienen sobre la vida de los más desprotegidos.
En muchas otras ocasiones, protestas ciudadanas masivas han logrado detener maniobras similares de parte de empresas farmacéuticas y gobiernos ricos.
Recibir tratamiento cuando estamos enfermos es algo que todos consideramos de una importancia absoluta. Nuestras acciones esta semana pueden ayudar a millones de personas a tener acceso a los medicamentos más esenciales.
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miércoles, 29 de septiembre de 2010
sábado, 18 de septiembre de 2010
Poder mediático vs defensores de derechos humanos
Ahora es la organización Avaaz, que lucha por los derechos humanos en el mundo, la victima de un monopolio mediático, por haber alertado sobre un posible trato corrupto entre el gobierno canadiense y una cadena televisiva de derecha.
Como respuesta a una campaña de movilización ciudadana en contra de los posibles favores que el gobierno canadiense podría prestar a una nueva cadena televisiva de propaganda ultra-conservadora, dicho grupo amenaza con llevar a juicio a los directivos de Avaaz si no abandonan la campaña en el plazo de 24 horas.
Hace unos días, decenas de miles de miembros de Avaaz en Canadá se movilizaron para oponerse a las posibles prebendas gubernamentales hacia una nueva cadena televisiva de extrema derecha, liderada por un ex-portavoz del Primer Ministro canadiense. El imperio mediático detrás de esta nueva cadena y de su multimillonario dueño, Pierre Karl Peladeau, atacó publicando artículos difamatorios en su propio periódico, y uno de sus ejecutivos admitió tener información detallada acerca de un sabotaje criminal contra la campaña. Ahora el magnate ha amenazado con llevar a juicio a Avaaz, una comunidad de cerca de 6 millones de personas en todo el mundo, si no retira la campaña en un plazo de 24 horas. Así es como muchos de estos grandes poderes corporativos tratan de silenciar las voces de los ciudadanos.
Los imperios mediáticos, y su incestuosa combinación de políticos sin escrúpulos e informaciones sesgadas, son una amenaza creciente para la democracia en muchos países, desde Italia a los Estados Unidos, o incluso en Australia y América Latina.
La democracia sigue creciendo en todo el mundo, pero los intereses anti-democráticos han descubierto una poderosa arma de contraataque: los imperios mediáticos y su corte de cómplices en el mundo de la política. Cuando un líder político se une a un gran poder mediático, resulta muy difícil vencerlo en las urnas sin importar la credibilidad democrática de sus propuestas.
El Poder mediático
En Italia, el Primer Ministro Berlusconi controla más del 80% de los canales televisivos de noticias, y cuenta con una enorme participación empresarial en periódicos, revistas y en el resto del mundo editorial. Berlusconi sigue sumido en una marea de escándalos y denuncias por corrupción, pero gracias al poder de sus cadenas de noticias, la mayoría de los italianos sólo ven su imagen más positiva. En los EE.UU., el Reino Unido y Australia, el super-magnate Rupert Murdoch explota su emporio para obtener favores y privilegios de la clase política, quienes a cambio reciben su apoyo para acceder a altos cargos públicos. La Fox News es la cadena de noticias por cable más grande de los EE.UU. Tras las fuertes críticas del Presidente Barack Obama a Murdoch y su negativa a prestarse al juego propagandístico de la cadena, Fox News maquinó la creación de los grupos ultra-derechistas (el denominado "Tea Party"), y les facilitó una poderosa plataforma desde donde sembrar el odio y el racismo, incluso llegando a sugerir que Obama es un terrorista y que odia a los blancos.
La idea de una nueva cadena mediática de este tipo en Canadá fue supuestamente incubada en un almuerzo secreto entre Rupert Murdoch y el Primer Ministro canadiense Stephen Harper. Harper fue el aliado más cercano de George W. Bush en temas como la negación del cambio climático, y es sabido que está promoviendo de manera activa en Canadá una forma radicalizada de política ultra-conservadora importada de los EE.UU. La nueva cadena, que ha recibido el apodo de "Fox News North", transformaría el panorama mediático de Canadá, convirtiéndose en la portavoz sesgada en favor de este líder político.
La campaña de Avaaz se opone específicamente a los posibles favores gubernamentales que obligarían a los ciudadanos a costear, a través de las tasas de TV por cable, esta nueva cadena. Este es un ejemplo de cómo operan los imperios mediáticos: un multimillonario recibe, gracias a la acción del gobierno, financiación para su red privada de medios de comunicación y, a cambio, impulsa propaganda que respalda al gobierno de su compinche político.
Muchos de estos zares mediáticos son también despiadados a la hora de alcanzar sus objetivos políticos: fomentando opiniones que envenenan los corazones de la gente y polarizan las sociedades, amenazando así las democracias y la paz.
"La adulteración de la democracia por la connivencia de líderes políticos y corporaciones mediáticas es una amenaza a todo lo que nos importa: desde el cambio climático al reto de la pobreza mundial pasando por los derechos humanos. Gracias a nuestro alcance global, Avaaz es una de las pocas organizaciones con la capacidad de luchar contra esta creciente amenaza a la democracia".
Como respuesta a una campaña de movilización ciudadana en contra de los posibles favores que el gobierno canadiense podría prestar a una nueva cadena televisiva de propaganda ultra-conservadora, dicho grupo amenaza con llevar a juicio a los directivos de Avaaz si no abandonan la campaña en el plazo de 24 horas.
Hace unos días, decenas de miles de miembros de Avaaz en Canadá se movilizaron para oponerse a las posibles prebendas gubernamentales hacia una nueva cadena televisiva de extrema derecha, liderada por un ex-portavoz del Primer Ministro canadiense. El imperio mediático detrás de esta nueva cadena y de su multimillonario dueño, Pierre Karl Peladeau, atacó publicando artículos difamatorios en su propio periódico, y uno de sus ejecutivos admitió tener información detallada acerca de un sabotaje criminal contra la campaña. Ahora el magnate ha amenazado con llevar a juicio a Avaaz, una comunidad de cerca de 6 millones de personas en todo el mundo, si no retira la campaña en un plazo de 24 horas. Así es como muchos de estos grandes poderes corporativos tratan de silenciar las voces de los ciudadanos.
Los imperios mediáticos, y su incestuosa combinación de políticos sin escrúpulos e informaciones sesgadas, son una amenaza creciente para la democracia en muchos países, desde Italia a los Estados Unidos, o incluso en Australia y América Latina.
La democracia sigue creciendo en todo el mundo, pero los intereses anti-democráticos han descubierto una poderosa arma de contraataque: los imperios mediáticos y su corte de cómplices en el mundo de la política. Cuando un líder político se une a un gran poder mediático, resulta muy difícil vencerlo en las urnas sin importar la credibilidad democrática de sus propuestas.
El Poder mediático
En Italia, el Primer Ministro Berlusconi controla más del 80% de los canales televisivos de noticias, y cuenta con una enorme participación empresarial en periódicos, revistas y en el resto del mundo editorial. Berlusconi sigue sumido en una marea de escándalos y denuncias por corrupción, pero gracias al poder de sus cadenas de noticias, la mayoría de los italianos sólo ven su imagen más positiva. En los EE.UU., el Reino Unido y Australia, el super-magnate Rupert Murdoch explota su emporio para obtener favores y privilegios de la clase política, quienes a cambio reciben su apoyo para acceder a altos cargos públicos. La Fox News es la cadena de noticias por cable más grande de los EE.UU. Tras las fuertes críticas del Presidente Barack Obama a Murdoch y su negativa a prestarse al juego propagandístico de la cadena, Fox News maquinó la creación de los grupos ultra-derechistas (el denominado "Tea Party"), y les facilitó una poderosa plataforma desde donde sembrar el odio y el racismo, incluso llegando a sugerir que Obama es un terrorista y que odia a los blancos.
La idea de una nueva cadena mediática de este tipo en Canadá fue supuestamente incubada en un almuerzo secreto entre Rupert Murdoch y el Primer Ministro canadiense Stephen Harper. Harper fue el aliado más cercano de George W. Bush en temas como la negación del cambio climático, y es sabido que está promoviendo de manera activa en Canadá una forma radicalizada de política ultra-conservadora importada de los EE.UU. La nueva cadena, que ha recibido el apodo de "Fox News North", transformaría el panorama mediático de Canadá, convirtiéndose en la portavoz sesgada en favor de este líder político.
La campaña de Avaaz se opone específicamente a los posibles favores gubernamentales que obligarían a los ciudadanos a costear, a través de las tasas de TV por cable, esta nueva cadena. Este es un ejemplo de cómo operan los imperios mediáticos: un multimillonario recibe, gracias a la acción del gobierno, financiación para su red privada de medios de comunicación y, a cambio, impulsa propaganda que respalda al gobierno de su compinche político.
Muchos de estos zares mediáticos son también despiadados a la hora de alcanzar sus objetivos políticos: fomentando opiniones que envenenan los corazones de la gente y polarizan las sociedades, amenazando así las democracias y la paz.
"La adulteración de la democracia por la connivencia de líderes políticos y corporaciones mediáticas es una amenaza a todo lo que nos importa: desde el cambio climático al reto de la pobreza mundial pasando por los derechos humanos. Gracias a nuestro alcance global, Avaaz es una de las pocas organizaciones con la capacidad de luchar contra esta creciente amenaza a la democracia".
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viernes, 10 de septiembre de 2010
9 MILLONES DE NIÑOS MUEREN CADA AÑO POR DESNUTRICIÓN SIN CUMPLIR LOS CINCO
Millones de mujeres y niños podrían salvarse de morir durante el embarazo o en los primeros años tras el nacimiento, si nuestros dirigentes políticos, a punto de reunirse en Nueva York, mantienen sus promesas y aumentan la ayuda oficial dedicada a la salud materno-infantil, advierte la organización Avaaz, que adelanta una campaña mundial de firmas para presionar a los líderes del mundo en ese sentido.
Millones de mujeres embarazadas y niños mueren cada año por causa de la malnutrición y la falta de servicios de salud adecuados. Se podría evitar si los gobiernos, que se reunirán este mes durante una cumbre internacional sobre la pobreza, cumpliesen finalmente con sus compromisos de ayuda internacional.
Hace diez años, los líderes políticos mundiales se comprometieron a reducir drásticamente el intolerable número de muertes maternales antes de 2015. Pero, en realidad, los niveles de ayuda oficial para el desarrollo permanecen vergonzosamente insuficientes. En estos momentos, algunos líderes parecen dispuestos a aumentar los fondos para asistir a las mujeres y niños más vulnerables, pero es vital que otros gobiernos apoyen estas medidas. "Es por ello que necesitamos un apoyo ciudadano masivo", dice Avaaz. Y agrega: "En pocos días, nuestros líderes se reúnen de nuevo en Nueva York. Levantemos un grito global de protesta contra estas muertes innecesarias".
Las firmas serán entregadas directamente a los líderes del G8 en durante su cumbre en Nueva York. El que quiera firmar puede hacerlo pulsando en:
https://secure.avaaz.org/es/save_children_and_mothers/?vl
Objetivos del Mileno, a medio cumplir
Desde que, hace 10 años, se estableciesen los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), ha habido avances considerables en la lucha para combatir la pobreza. Así, gracias al aumento de la ayuda y las inversiones en el campo de la salud materno-infantil, se ha logrado reducir en un tercio el número de muertes de mujeres durante los nacimientos de sus hijos. Pero cientos de miles de mujeres siguen muriendo innecesariamente, por no hablar de los 9 millones de niños que mueren cada año antes de cumplir cinco años.
Ya existe un mecanismo específico para canalizar la ayuda internacional en materia de VIH/SIDA, Malaria y Tuberculosis, pero no hay sistemas similares para promover la salud de las madres y sus hijos. Expertos consultados confirman que, para lograr una mejora inmediata en la salud de las mujeres y niños que más lo necesitan, lo más adecuado sería garantizar que el volumen de ayuda se duplicase y que se coordinase de manera eficaz y transparente.
Pero el plazo para cumplir las metas establecidas (ODM) está a la vuelta de la esquina (2015), y existe el riesgo de que nuestros políticos usen la excusa de la crisis económica para eludir sus responsabilidades de asistencia a los millones de personas en todo el mundo que aún viven en la pobreza. Siempre han sido la ciudadanía y la sociedad civil organizada las que han liderado la lucha contra la pobreza mundial y forzado a los dirigentes a tomar acción.
Millones de mujeres embarazadas y niños mueren cada año por causa de la malnutrición y la falta de servicios de salud adecuados. Se podría evitar si los gobiernos, que se reunirán este mes durante una cumbre internacional sobre la pobreza, cumpliesen finalmente con sus compromisos de ayuda internacional.
Hace diez años, los líderes políticos mundiales se comprometieron a reducir drásticamente el intolerable número de muertes maternales antes de 2015. Pero, en realidad, los niveles de ayuda oficial para el desarrollo permanecen vergonzosamente insuficientes. En estos momentos, algunos líderes parecen dispuestos a aumentar los fondos para asistir a las mujeres y niños más vulnerables, pero es vital que otros gobiernos apoyen estas medidas. "Es por ello que necesitamos un apoyo ciudadano masivo", dice Avaaz. Y agrega: "En pocos días, nuestros líderes se reúnen de nuevo en Nueva York. Levantemos un grito global de protesta contra estas muertes innecesarias".
Las firmas serán entregadas directamente a los líderes del G8 en durante su cumbre en Nueva York. El que quiera firmar puede hacerlo pulsando en:
https://secure.avaaz.org/es/save_children_and_mothers/?vl
Objetivos del Mileno, a medio cumplir
Desde que, hace 10 años, se estableciesen los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), ha habido avances considerables en la lucha para combatir la pobreza. Así, gracias al aumento de la ayuda y las inversiones en el campo de la salud materno-infantil, se ha logrado reducir en un tercio el número de muertes de mujeres durante los nacimientos de sus hijos. Pero cientos de miles de mujeres siguen muriendo innecesariamente, por no hablar de los 9 millones de niños que mueren cada año antes de cumplir cinco años.
Ya existe un mecanismo específico para canalizar la ayuda internacional en materia de VIH/SIDA, Malaria y Tuberculosis, pero no hay sistemas similares para promover la salud de las madres y sus hijos. Expertos consultados confirman que, para lograr una mejora inmediata en la salud de las mujeres y niños que más lo necesitan, lo más adecuado sería garantizar que el volumen de ayuda se duplicase y que se coordinase de manera eficaz y transparente.
Pero el plazo para cumplir las metas establecidas (ODM) está a la vuelta de la esquina (2015), y existe el riesgo de que nuestros políticos usen la excusa de la crisis económica para eludir sus responsabilidades de asistencia a los millones de personas en todo el mundo que aún viven en la pobreza. Siempre han sido la ciudadanía y la sociedad civil organizada las que han liderado la lucha contra la pobreza mundial y forzado a los dirigentes a tomar acción.
lunes, 28 de diciembre de 2009
Los lobbies de las industrias contaminantes impidieron la posibilidad de un Acuerdo Real en Copenhague, y ahora intentan silenciar al creciente movimiento climático, demandando judicialmente a jóvenes activistas.
Acaban de recaudar 750.000$ para financiar sus esfuerzos intimidatorios. Pero en respuesta, las oganizaciones de activistas con Avaaz a la cabza, se esán movilizando para recaudar de 20.000 en el mundo una pequeña suma de cada uno, demostrarle a lo poderos lobistas el fracaso de sus tácticas, y que el poder de los ciudadanos unidos puede desafiar a los contaminadores.
Nuestros dirigentes políticos decepcionaron al mundo entero hace unos días en Copenhague. Pero hubo un grupo que lo celebró descorchando champagne: el de los lobistas de las industrias contaminantes, quienes empujaron a nuestros políticos al descalabro de las negociaciones. Los contaminadores tienen ahora un gran motivo de preocupación: nosotros.
Recientemente, un pequeño grupo de jóvenes activistas (patrocinados por las donaciones de miembros de Avaaz) osó enfrentarse al grupo de presión más poderoso de la industria de los combustibles fósiles, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos. ¿Cómo? Colaborando con el montaje de una conferencia de prensa en tono de parodia, en la que se anunciaba que la Cámara había finalmente decidido contribuir a la lucha contra el cambio climático.
¿Cuál fue la respuesta de la Cámara? Iniciar una desproporcionada acción judicial contra estos jóvenes activistas demandando enormes sumas de dinero. Los expertos consultados afirman que una reacción como esta es extremadamente poco frecuente. Pareciera estar diseñada para enviar un escalofriante mensaje a nuestro movimiento y silenciar a todos aquellos que quieren denunciar a estos grupos de interés que mantienen como rehén a nuestro planeta.
La Cámara ha recaudado 750.000$ de corporaciones norteamericanas para emprender este ataque. Si 20.000 de nosotros donamos una pequeña suma cada uno para apoyar la defensa de estos activistas y frenar a los lobbies, lograremos recaudar más que ellos, ¡mostrándoles que su intento de intimidación ha fracasado! Demostremos a los lobbies de las industrias contaminantes que no pueden silenciarnos, mostrando de paso a los políticos que el futuro pertenece a los ciudadanos, y no a los contaminantes:
Copenhague naufragó principalmente porque los grandes países contaminantes como los EE.UU. y China querían un acuerdo débil. El Presidente Obama acudió a la cumbre fuertemente limitado por el Congreso de los EE.UU., cautivo de los intereses de los lobistas. La Cámara de Comercio es la fachada de las más grandes corporaciones de la industria de los combustibles fósiles, incluyendo a industrias del petróleo y del carbón, como Exxon Mobil. Ellos fueron uno de los mayores apoyos del Presidente George W. Bush, y llevan gastados cientos de miles de dólares en bloquear los intentos de cambio propuestos por Obama. La Cámara afirma representar al mundo empresarial norteamericano, pero lo cierto es que corporaciones muy importantes (como Apple, Nike o Microsoft) se han opuesto abiertamente a las posiciones de la Cámara respecto del cambio climático.
Mientras la gente se manifestaba en las calles de Copenhague, los lobbistas se movían en las sombra, logrando que sus voces resonasen con fuerza en los oídos de nuestros dirigentes políticos. Si queremos alcanzar el acuerdo climático que necesitamos, debemos sacar a la luz sus influyentes maniobras, resistir a sus tácticas intimidatorias y enviar una fuerte señal al mundo: el momento ha llegado, finalmente y para siempre, de enfrentarse a los villanos que mantienen como rehén a nuestro planeta.
https://secure.avaaz.org/es/people_vs_polluters
En este camino que hemos emprendido juntos como miembros de la comunidad Avaaz, hemos actuado frente a dictadores en Birmania y en Zimbabue, frente a políticos que incumplen sus promesas en Europa y Norteamérica, y frente a las fuerzas del extremismo en el Medio Oriente. Pero la Cámara es, de alguna manera, el más poderoso y peligroso oponente al que nos hemos enfrentado. Algunos nos han aconsejado que Avaaz permanezca en silencio para proteger a nuestra organización. Pero las oportunidades no llegan sin riesgo. Si el poder de la gente puede derrotar a la corporación de lobbistas más poderosa del mundo, lograremos enviar un mensaje mucho más profundo y potente: que un nuevo mundo, ese que todos nosotros buscamos, ya está en marcha.
Acaban de recaudar 750.000$ para financiar sus esfuerzos intimidatorios. Pero en respuesta, las oganizaciones de activistas con Avaaz a la cabza, se esán movilizando para recaudar de 20.000 en el mundo una pequeña suma de cada uno, demostrarle a lo poderos lobistas el fracaso de sus tácticas, y que el poder de los ciudadanos unidos puede desafiar a los contaminadores.
Nuestros dirigentes políticos decepcionaron al mundo entero hace unos días en Copenhague. Pero hubo un grupo que lo celebró descorchando champagne: el de los lobistas de las industrias contaminantes, quienes empujaron a nuestros políticos al descalabro de las negociaciones. Los contaminadores tienen ahora un gran motivo de preocupación: nosotros.
Recientemente, un pequeño grupo de jóvenes activistas (patrocinados por las donaciones de miembros de Avaaz) osó enfrentarse al grupo de presión más poderoso de la industria de los combustibles fósiles, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos. ¿Cómo? Colaborando con el montaje de una conferencia de prensa en tono de parodia, en la que se anunciaba que la Cámara había finalmente decidido contribuir a la lucha contra el cambio climático.
¿Cuál fue la respuesta de la Cámara? Iniciar una desproporcionada acción judicial contra estos jóvenes activistas demandando enormes sumas de dinero. Los expertos consultados afirman que una reacción como esta es extremadamente poco frecuente. Pareciera estar diseñada para enviar un escalofriante mensaje a nuestro movimiento y silenciar a todos aquellos que quieren denunciar a estos grupos de interés que mantienen como rehén a nuestro planeta.
La Cámara ha recaudado 750.000$ de corporaciones norteamericanas para emprender este ataque. Si 20.000 de nosotros donamos una pequeña suma cada uno para apoyar la defensa de estos activistas y frenar a los lobbies, lograremos recaudar más que ellos, ¡mostrándoles que su intento de intimidación ha fracasado! Demostremos a los lobbies de las industrias contaminantes que no pueden silenciarnos, mostrando de paso a los políticos que el futuro pertenece a los ciudadanos, y no a los contaminantes:
Copenhague naufragó principalmente porque los grandes países contaminantes como los EE.UU. y China querían un acuerdo débil. El Presidente Obama acudió a la cumbre fuertemente limitado por el Congreso de los EE.UU., cautivo de los intereses de los lobistas. La Cámara de Comercio es la fachada de las más grandes corporaciones de la industria de los combustibles fósiles, incluyendo a industrias del petróleo y del carbón, como Exxon Mobil. Ellos fueron uno de los mayores apoyos del Presidente George W. Bush, y llevan gastados cientos de miles de dólares en bloquear los intentos de cambio propuestos por Obama. La Cámara afirma representar al mundo empresarial norteamericano, pero lo cierto es que corporaciones muy importantes (como Apple, Nike o Microsoft) se han opuesto abiertamente a las posiciones de la Cámara respecto del cambio climático.
Mientras la gente se manifestaba en las calles de Copenhague, los lobbistas se movían en las sombra, logrando que sus voces resonasen con fuerza en los oídos de nuestros dirigentes políticos. Si queremos alcanzar el acuerdo climático que necesitamos, debemos sacar a la luz sus influyentes maniobras, resistir a sus tácticas intimidatorias y enviar una fuerte señal al mundo: el momento ha llegado, finalmente y para siempre, de enfrentarse a los villanos que mantienen como rehén a nuestro planeta.
https://secure.avaaz.org/es/people_vs_polluters
En este camino que hemos emprendido juntos como miembros de la comunidad Avaaz, hemos actuado frente a dictadores en Birmania y en Zimbabue, frente a políticos que incumplen sus promesas en Europa y Norteamérica, y frente a las fuerzas del extremismo en el Medio Oriente. Pero la Cámara es, de alguna manera, el más poderoso y peligroso oponente al que nos hemos enfrentado. Algunos nos han aconsejado que Avaaz permanezca en silencio para proteger a nuestra organización. Pero las oportunidades no llegan sin riesgo. Si el poder de la gente puede derrotar a la corporación de lobbistas más poderosa del mundo, lograremos enviar un mensaje mucho más profundo y potente: que un nuevo mundo, ese que todos nosotros buscamos, ya está en marcha.
sábado, 29 de agosto de 2009
1OO DIAS CONTRA EL CALENTAMIENTO GLOBAL
Una intensa campaña por un acuerdo mundial contra el calentamiento global adelantan Avaaz y otras organizaciones privadas que trabajan por la protección del medio ambiente y por una "exconomía verde", con el lema "Ahora o nunca".
La campaña de Avaaz tendrá su momento culminante el 21 de Septiembre a través de una gigantesca acción global colectiva. Se espera que ese día miles o millones salgan (¡pacíficamente!) a las calles, haciendo sonar alarmas, participando en manifestaciones multitudinarias en las grandes ciudades, y reuniéndonos para enviar una llamada de atención desde escuelas, casas y plazas públicas.
La campaña promueve muchas llamadas telefónicas a líderes mundiales, y el sonido de esos millones de voces sería grabado, mezclado y presentado a los jefes de gobierno durante la Cumbre de Naciones Unidas sobre clima en Nueva York.
De hoy a esa fecha Avaaz a se dedicará casi exclusivamente a organizar y participar en eventos, diversos, movilizando comunidades y utilizando toda creatividad y dedicación.
El objetivo de la campaña es convencer a los líderes mundiales para que participen en las negociaciones finales sobre clima en Copenhage el próximo Diciembre y firmen un tratado ambicioso, justo y vinculante que detenga el catastrófico cambio climático.
Avaaz ha venido colaborando estrechamente con una nueva y amplia coalición de organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo, desde Oxfam hasta WWF y Greenpeace, a fin de multiplicar las voces que exigen una respuesta al cambio climático.
El nombre de esta campaña conjunta es Tck, Tck, Tck, el sonido de un reloj haciendo tic-tac, en referencia al poco tiempo que queda. Todos los grupos comparten una visión del éxito que esperan en Copenhague.
Avaaz significa voz en varias lenguas europeas y asiáticas y se financia con donaciones pequeñas de personas particulares en todo el mundo. No acepta apoyo económico de gobiernos ni empresas y tiene oficinas en Ottawa, Londres, Río de Janeiro, Nueva York, Buenos Aires, Washington DC y Ginebra.
La campaña de Avaaz tendrá su momento culminante el 21 de Septiembre a través de una gigantesca acción global colectiva. Se espera que ese día miles o millones salgan (¡pacíficamente!) a las calles, haciendo sonar alarmas, participando en manifestaciones multitudinarias en las grandes ciudades, y reuniéndonos para enviar una llamada de atención desde escuelas, casas y plazas públicas.
La campaña promueve muchas llamadas telefónicas a líderes mundiales, y el sonido de esos millones de voces sería grabado, mezclado y presentado a los jefes de gobierno durante la Cumbre de Naciones Unidas sobre clima en Nueva York.
De hoy a esa fecha Avaaz a se dedicará casi exclusivamente a organizar y participar en eventos, diversos, movilizando comunidades y utilizando toda creatividad y dedicación.
El objetivo de la campaña es convencer a los líderes mundiales para que participen en las negociaciones finales sobre clima en Copenhage el próximo Diciembre y firmen un tratado ambicioso, justo y vinculante que detenga el catastrófico cambio climático.
Avaaz ha venido colaborando estrechamente con una nueva y amplia coalición de organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo, desde Oxfam hasta WWF y Greenpeace, a fin de multiplicar las voces que exigen una respuesta al cambio climático.
El nombre de esta campaña conjunta es Tck, Tck, Tck, el sonido de un reloj haciendo tic-tac, en referencia al poco tiempo que queda. Todos los grupos comparten una visión del éxito que esperan en Copenhague.
Avaaz significa voz en varias lenguas europeas y asiáticas y se financia con donaciones pequeñas de personas particulares en todo el mundo. No acepta apoyo económico de gobiernos ni empresas y tiene oficinas en Ottawa, Londres, Río de Janeiro, Nueva York, Buenos Aires, Washington DC y Ginebra.
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