sábado, 4 de abril de 2009

Obama evita besar en público



Las dos parejas con más carisma de la vida política se encontraron ayer por primera vez en Estrasburgo. El presidente francés había estado en la cumbre del G-20 en Londres pero no su esposa, Carla Bruni. Así que Nicolas Sarkozy fue el encargado de las presentaciones. Primero se saludaron los dos mandatarios con un abrazo y dos besos, luego Sarkozy abrazó y también besó a Michelle, pero cuando estuvieron frente a frente Obama y Carla Bruni, el presidente de EE UU sólo estrechó la mano a la primera dama francesa. Un detalle que no pasó inadvertido, sobre todo porque cuando a Carla le tocó saludar a Michelle lo hizo con gran efusividad.

La escena transcurrió cuando las dos parejas presidenciales se encontraron ante el palacio Rohan, sede de tres de los más importantes museos de la ciudad. Allí cientos de personas aguardaban la llegada del presidente estadounidense, al que recibieron con gritos y aplausos.

Una joven que estaba entre la multitud, que llenaba la plaza, le pidió a gritos a Obama un beso. Sarkozy, al darse cuenta, le advirtió a su colega, que al principio no se dio por enterado. Ante la insistencia, Obama puso la mejilla, algo azarado, para que la chica le diera un beso.

La primera foto de las dos primeras damas juntas llegó en el momento de los himnos. Allí comenzaron las comparaciones. Ambas son muy altas, Michelle algo más.

La que fuera modelo de los años noventa escogió unas bailarinas de color negro mientras que Michelle llevaba unos zapatos de ese mismo color y sólo dos centímetros de tacón. Ambas se cubrían con abrigos del mismo largo, por debajo de la rodilla, y cinturón. Michelle, negro con flores rojas, y Carla, en tonos grises.

Las primeras damas tendrán hoy agenda propia. Visitarán la catedral de Estrasburgo y los talleres de restauración de la Orden de Notre-Dame, institución que construyó el templo y que se encarga de su mantenimiento. La catedral fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1988 por la Unesco.




viernes, 3 de abril de 2009

Las confiancitas de los Obama



Por Pulgonzo


En la reunión del G20, donde se sientan a manteles los gobernantes de los países desarrollados, rubios y ojiazules pero irresponsables para manejar sus economías, como lo sugirió hace poco Lula da Silva, ocurrió lo que a veces en las casas de los ricos para dárselas de demócratas y humanos: que invitan a uno de la servidumbre a que almuerce con ellos, pero le asignan un lugar incómodo. Los blancos gringos le llaman a ese invitado "el negro de la casa", que merece la invitación por obediente.





Pues a Londres, a la reunión que acaba de terminar fueron invitados gobernantes de países pobres y cuasi pobres, como Cristina de Argentina (me salió en verso y con ello no quiero igualarla con Isabel de Inglaterra) y Lula de Brasil, exdirigente obrero de su país (casi me sale en verso).





Como en el caso de los ricos que invitan a un sirviente pero que no le permiten ciertas confianzas, así dicen graciosamente las señoras, en Londres a los invitados el protocolo tampoco les permite que vayan a manosear sus símbolos de realeza !Ni más faltaba! Y menos si son negros, aunque sean ricos (en trance de volverse pobres, vale la pena recordar) como Obama y Michelle.





Antes de entrar en materia, a lo importante, conviene recordar que los ricos impusieron su ley para revitalizar financieramente las instituciones del gran capital, surgidas de la crisis anterior a esta, como el Fondo Monetario Internacional (FMI). Querían que todo quedara así, pero tuvieron que aceptar, a regañadientes, las regulaciones y controles que pedían gobiernos de países en trance de volverse pobres, como Angela Merkel y Sarkozy. Con el apoyo del invitado cuasi pobre Lula y el otro en la cuasi inopia Rodriguez Zapatero. Que tampoco pedían el desmonte del capitalismo, puesto que ellos administran una de sus variantes, sino que se pusiera un tatequieto al modelo neoliberal y se reconociera el fin del Consenso de Washington. En otras palabras, proponían ponerle una buena prótesis al mismo esqueleto para que siga sosteniendo el mismo cuerpo. Y así quedó todo.





Vuelvo a lo importante, que es el escándalo originado cuando algunos invitados se tomaron confiancitas con la reina. !Isabel II, por supuesto! !El símbolo de la realeza británica! Resulta que ella puede tocar a quien quiera pero nadie puede tocar a su "sacarrial majestad". Así las cosas, cuando en la reunión previa a la inauguración de la cumbre del G20, reunión social llevada a cabo en el palacio de Buckingham, le presentaron a los Obama, entre otros, ella, "su sacarrial",


hizo como si fuera a pasarle el brazo por detrás a Michelle, que bien podía hacerlo porque para eso es la reina. Y Michelle, que de protocolos poco, le correspondió, equivocada, pasándole las manos de verdad por la cintura !Y ahí fue troya!





Semejante desafuero no se podía dejar pasar por alto, y menos cometido por un invitado, negro para más cuentas. Como serían la ofensa que hasta el ponderado y serio Times de Londres se ocupó del asunto y llamó campechana a la esposa de Obama (me salió otra vez en verso).





Pero como para pagarle con la misma moneda el atrevimiento, el príncipe Felipe de Edimburgo metió su ilustre pata con Obama. "Seguro que les cuesta mucho a Ustedes mantenerse despiertos", les dijo a los esposos que ocupan la Casa Blanca cuando éstos contaron el trajín impuesto por la agenda cumplida hasta ese momento. Y les remachó preguntando: "¿Y si puede distinguirlos a unos de otros". Refiriéndose a los distintos personajes con que habló el presidente USA. El príncipe siempre ha sido un metepatas, dicen los británicos. Pero ahora su salida fue calificada como "vergonzosa" por el diario The Independent, que cuenta la historia.





Conviene recordar episodios parecidos. En 1992 el primer ministro australiano Paul Keating fue llamado "lagarto" por cruzarle el brazo a la reina. Y Jacques Chirac, presidente de Francia, en el 2004 protagonizó lo que fue llamado "una ruptura lamentable del protocolo" cuando pretendió guiar a la reina por un salón casi rozándola !Ni que le hubiera roto otra cosa más grave que el protocolo!

Chavez y Ahmadineyab califican de rotundo fracaso la cumbre del G20

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad, calificaron hoy de "rotundo fracaso" la cumbre del G20 celebrada en Londres, ya que en su opinión no fue más que el mismo remedio de siempre para reanimar un sistema moribundo.


En un breve acto de inauguración hoy en Teherán del primer banco binacional Irán-Venezuela, Chávez culpó, asimismo, al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial y a la Organización Mundial de Comercio de la crisis que sacude el mundo y defendió de nuevo el fin del capitalismo y el libre comercio.
"La cumbre del G-20 terminó, sin pena ni gloria. Basta leer las conclusiones, no son para nada las soluciones que el mundo clama, que el mundo requiere ante la gran crisis del capitalismo internacional", afirmó Chávez.
El presidente sudamericano se burló de las soluciones propuestas en la capital británica al considerar que no son más que "las mismas medicinas que están matando al paciente" y señaló a las principales organizaciones financieras internacionales como responsables de la crisis.
"Un billón de dólares, más dinero para un hueco sin fondo. Pero no solo eso, decidieron fortalecer al gran culpable o a unos de los grandes culpables de la crisis, el FMI. Ese fondo habría que eliminarlo y pretenden darle oxígeno", señaló.
"El Banco Mundial es una herramienta del imperialismo y, por si fuera poco, proclaman el fortalecimiento de la OMC y las normas del libre mercado. El dios mercado dicen ellos, instrumento del imperialismo", reiteró.
En este sentido, Chávez proclamó que "llegó la hora del fin del imperialismo. Se hunde el imperialismo y sobre sus cenizas surgirá un mundo nuevo".
Ese nuevo sistema, en el que reinará "la paz, la independencia y la libertad", ha comenzado a crearse en Teherán con el nacimiento del banco binacional, insistió Chavéz,
"Sin duda que este acto de hoy querido hermano es parte del nacimiento de este mundo nuevo. Felicitaciones presidente (Ahmadineyad). Porque aquí si estamos creando soluciones para el fortalecimiento de nuestra economía, para el incremento de nuestro desarrollo social", afirmó.
La apertura del banco binacional Irán- Venezuela es el acto central de la séptima visita que desde el jueves y hasta mañana sábado realiza el presidente venezolano a Irán.
La entidad bancaria, diseñada según ambos países como alternativa a la crisis financiera internacional, comenzará a funcionar con un capital inicial de 1.600 millones de dólares, el mismo monto con el que se desarrollará el Fondo Venezuela-Irán.
Aunque ambos países han señalado que es un instrumento que servirá para diseñar una nueva relación entre los pueblos, los expertos dudan de su viabilidad.
Hoy, durante la inauguración, Ahmadineyad volvió a insistir en esta idea e invitó a las naciones del mundo a emprender proyectos similares.
Ahmadineyad afirmó que "estamos aquí para diseñar y crear un nuevo mundo. Pero los que han hecho daño al mundo han vuelto a fracasar mientras nosotros estamos haciendo algo nuevo. Reuniones como la de Londres no pueden reanimar algo que cae como un muerto".
Nosotros "el G-2 somos ya responsables de todo el mundo, para hacer un mundo mejor para todos. Lo que estamos haciendo parece solo un banco, pero la verdad es que es una acto de voluntad y justicia para todo el mundo. Es un ejemplo de esperanza y vitoria para todos", apostilló.

jueves, 2 de abril de 2009

Salman Rushdie y La Encantadora de Florencia



Por Helena Hevia

Barcelona

En La encantadora de Florencia regresa usted a sus orígenes, al mundo de magia y fábula de Las mil y una noches que desplegó en Hijos de la medianoche.

–Quería contar una historia hermosa, una pura historia de amor. Mi novela anterior, Shalimar el payaso, era muy distinta, más contemporánea, más oscura. Volver al principio era una manera de reafirmarme.

–Especialmente en el poder de la palabra. Dicen que usted es una especie de Sheherezade masculino.

--El libro transcurre en un periodo de gran literatura. En Europa es el tiempo de Ariosto, de Cervantes, de Shakespeare, y en la India es uno de los momentos culminantes de la poesía. Por esa razón me he obligado a escribir de la forma más rica y elaborada posible.

–Y en el fondo es una fábula más sobre Oriente y Occidente que habla, como muchos de sus libros, del desconocimiento mutuo de ambos mundos.

–La novela cuenta el principio del encuentro entre esos dos mundos que empezaban a conocerse. Creo que si ves cómo empezó todo, puedes entender cómo evolucionó la historia luego. Pero que quede claro que esta no es una alegoría política.

–Pero sí un libro que reflexiona sobre la naturaleza del poder.

–Hay un diálogo imaginario entre Akbar, el emperador del imperio mogol, y Maquiavelo, en el que hablan del poder y la bondad. ¿Es posible ser un hombre bueno y a la vez ser rey? Akbar cree que sí y Maquiavelo disiente.

–Akbar, que aboga por la tolerancia y que quiere tener unidos a sus súbditos independientemente de su religión, su raza y su tribu, parece un personaje muy próximo a usted.

–Quizá. Sus ideas me resultan muy atractivas, pero él es un tirano y en eso no se parece nada a mí.

–Pero, en el fondo, un escritor también es un tirano respecto a sus personajes y sus historias.

–Sí, es cierto.

–Y a usted, como a Akbar, no le sobra ambición. Se diría que sus novelas son superproducciones literarias.

–Tiene razón. Mi forma de proceder siempre ha consistido en poner en relación muchas cosas e intentar ver cuáles son las consecuencias. Supongo que tiene que ver con el tipo de vida que he llevado, dividida en tantas geografías, con tantos estilos de vida distintos.

–Otro de los grandes temas del libro es la dificultad de ser extranjero. Usted nació en la India, se educó en Inglaterra y ahora vive en Estados Unidos. ¿Tiene problemas de identidad?

–Al igual que muchas personas de hoy tengo un sentido plural de mi identidad. No es que sea una sola cosa sino tres o cuatro. Cuando voy a la India me siento en casa y también estoy bien en Londres y en Nueva York. Como decía Walt Whitman: «Soy inmenso, contengo multitudes». Pero eso es frecuente en esta época. En la actualidad la gente se desplaza a un lado y otro con mucha frecuencia. Empiezas en un sitio y acabas en otro.

–Pero no a todo el mundo le obliga una fatua.

–Es cierto. Pero eso al final ha tenido su lado positivo.

–Usted ha dicho: «El mago de Oz me hizo escritor». Nunca se ha aproximado tanto a esa película como en esta novela.

--Esa película tuvo un gran impacto en mi infancia. Si creces en Oriente tienes una gran tradición fantástica a tu disposición. Algo que es estupendo para un autor porque creces entendiendo que la mentira es una forma de abordar la verdad.

–Esa mujer que está en el centro del relato, esa princesa hechicera, parece dibujada a imagen y semejanza de su exesposa, Padma Lakshmi.

–En absoluto, nada que ver.

–Bueno, ambas son mujeres muy hermosas y cautivadoras.

--La India está llena de mujeres hermosas. Mi personaje no piensa como una mujer moderna y actual, es premoderna, prefreudiana, prefeminista. Y mi exmujer, se lo aseguro, es todo lo contrario.

–¿Cree que sus libros políticos han quedado atrás?

–Qué sé yo. La vida de un escritor no sigue una línea recta, sino más bien serpenteante. Shalimar el payaso fue un libro político y no sé que pasará en el futuro. La encantadora de Florencia es un proyecto que ha ido creciendo desde hace 10 años. No sé lo que voy a escribir en el futuro. En fin, sí que lo sé porque lo estoy haciendo.

–¿Y es?

–Una especie de continuación de Harún y el mar de las historias. Un libro que escribí para mi hijo mayor cuando tenía 11 años. Ahora, tengo otro hijo de esa misma edad que me pide su propio libro.

–¿Sería usted distinto si no se hubiera dictado la fatua?

–Es difícil saberlo. Quizá me forzó a interesarme más de lo que había estado hasta entonces por temas religiosos. Algo que ahora le interesa a todo el mundo. Solo que yo llegué un poquito antes.

–Mucho antes. Hace dos décadas, fue usted un profeta respecto del terrorismo islámico.

–Entonces nadie pensaba en estos temas en Occidente. La fatua me sirvió para aclarar las cosas en las que creía. Me mostró qué es lo que quería defender y qué criticar. Pero esencialmente soy el mismo escritor que fui siempre. Si se analizan todos mis libros en su conjunto, creo que no da la impresión de que se haya producido una ruptura importante.

–¿Se atreve a hacer una nueva profecía sobre el futuro entre Oriente y Occidente?

–Depende de qué se quiera decir al hablar de Oriente, porque China es hoy una especie de Occidente con un gran poder en ascenso. Quizá la mayor transformación sea la pérdida de poder de Estados Unidos. El crecimiento de la India es muy importante, con muchos y graves problemas sociales, mientras no se solucionen, no creo que vaya a adquirir un gran poder de influencia

–¿Y el mundo islámico?

–Parece que hay indicios que nos hacen atisbar el principio del fin del fanatismo. Ese interés en los países musulmanes para Al Qaeda va a la baja y podría ser que esta sea una fase en la que podamos sacar la cabeza. Pero es difícil vaticinar... si mañana sucede algo terrible.

–Como por ejemplo, una crisis económica a nivel global.

–Como eso, claro está, en lo ya estamos inmersos. Solo espero que de esta sinrazón una especie de sensatez financiera después de que gobiernos, instituciones y la gente de la calle incluso se hayan visto atrapados en ese círculo de codicia y de vivir más allá de tus posibilidades.

–¿Por qué hoy por hoy las mayores críticas a Rushdie vienen de Inglaterra, donde los tabloides se apresuran a crucificarle por su afición a las fiestas y a hacerse acompañar por guapas actrices y modelos?

–Eso de ir con mujeres guapas debe de ser un delito terrible. No sé que pasa. La verdad es que no me siento atraído por esa vida de orgías inacabables, lo que ocurre es que cada vez que salgo a la luz pública, esos periódicos y esas revistas se forran. ¿Acaso un escritor tiene que quedarse encerrado en casa? Además, Saul Bellow tuvo seis mujeres y nadie protestó. Y Norman Mailer tuvo cinco. ¿O fueron seis?

–Y, que se sepa, usted todavía no ha intentado matar a ninguna, como él.

–Ja, ja. No, todavía no. Las críticas proceden de un puritanismo muy curioso. El subtexto es que la fatua fue culpa mía, que hice algo espantoso.Según ellos, debería ponerme una túnica de arpillera, cenizas en la cabeza, flagelarme y cantar un mea culpa. Eso es lo que se lee entre líneas. Si no ¿por qué se le puede reprochar a un escritor que se lo pase bien? Ellos creen eso y yo, evidentemente, no pienso lo mismo. Por suerte, eso solo sucede en los tabloides ingleses.

–¿Es usted un hombre feliz?

–Ahora me considero una persona afortunada. Tengo unos amigos fantásticos y unos hijos increíbles.

–Y una nueva novia.

–Sí, sí, todo eso que dicen las revistas, es estupendo. Estoy escribiendo y soy feliz cuando mi trabajo funciona bien.

–¿Que sé siente cuando a uno le dan el premio mayor de la historia de la literatura inglesa, el mejor Booker de los últimos 25 años, por Hijos de la medianoche?

–Me sentí muy honrado. Pero creo que es mejor que a los autores no nos hagan competir.

–¿Complejo de ser un galgo en las carreras?

–Algo así. Lo bueno de Estados Unidos es que allí no interesan mucho los premios literarios. El auténtico premio tiene que ver con crear algo que dure mucho tiempo y eso es lo que intentamos hacer los escritores.Lo que me enorgullece es que Hijos de la medianoche ya tiene 28 años y todavía hay gente interesada en leerla.

–¿Este superbooker le resarce de haberse quedado descabalgado del Nobel por motivos políticos, como suele decirse en los mentideros literarios?

Sarkozy y Merkel exigen a Obama mayores regulaciones


La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, exigieron ayer que el G-20, que se reúne hoy en Londres, dé una vuelta de tuerca a la regulación financiera, en cuyos defectos ven la raíz de la actual crisis. La dureza del mensaje franco-alemán y su resistencia a inyectar más dinero público a la economía, contrastaron con la postura del presidente de EE UU, Barack Obama, convencido de que habrá acuerdo. Para lograrlo, el primer ministro británico, Gordon Brown, ha pedido la mediación de José Luis Rodríguez Zapatero. No había mucho tiempo, apenas acababan de aterrizar en Londres, pero la canciller alemana, Angela Merkel, y el líder francés, Nicolas Sarkozy, hicieron un alto en el camino que les llevaba a la recepción ofrecida por Isabel II en el Palacio de Buckingham. Querían dejar clara su posición minutos antes del arranque oficial de la segunda cumbre mundial contra la crisis. Y vaya si lo hicieron. "Alemania y Francia hablaremos con una sola voz", advirtió Sarkozy ante los periodistas. "Y decimos que sin una nueva regulación financiera, no habrá confianza, y sin confianza, no habrá recuperación. Es para nosotros un objetivo mayor, no negociable".
Los mandatarios francés y alemán dicen que hablan "con una sola voz"
La nueva regulación financiera es para Sarkozy un objetivo "no negociable"
Obama se muestra conciliador y resta importancia a las diferencias
Brown pide apoyo a otros socios europeos para buscar un consenso
La dureza del discurso franco-alemán introdujo algo de tensión en el inicio de la cumbre del G-20, en la que los dirigentes de países que representan en torno al 85% de la economía mundial y a dos tercios de la población, entre ellos España, tratan de dar respuesta a la crisis económica más grave desde la II Guerra Mundial.
Sus palabras contrastaron con el mensaje conciliador del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que en su gran estreno internacional hizo un llamamiento a la unidad, se mostró confiado en que habrá "un enorme consenso" y trató de restar importancia a las diferencias entre los países, alegando que se estaban exagerando. Junto a la dureza de la regulación, el otro punto que marca diferencias es la necesidad de un mayor estímulo público a la economía, que tiene en Obama a su gran cruzado y en Merkel la mayor resistencia.
El mensaje franco-alemán estaba medido y las palabras de Angela Merkel reforzaron la idea de que tanto Francia como Alemania pugnarán porque la segunda cumbre de mandatarios de países ricos y emergentes sea el pilar "de una nueva arquitectura para el sistema financiero mundial". La canciller alemana, que nada más llegar a la capital británica citó la regulación de los fondos de alto riesgo y el control de las retribuciones de los ejecutivos como áreas en las que había que avanzar más, reclamó un acuerdo "que transforme el mundo, porque una crisis como ésta no puede volver a repetirse".
La conferencia de prensa conjunta de Merkel y Sarkozy fue el colofón de una catarata de declaraciones desde el eje franco-alemán, el corazón de la Unión Europea, con un único objetivo: dar una vuelta de tuerca más al documento en el que se plasmarán los resultados de la cumbre para incluir reglas más ambiciosas y detalladas sobre las zonas más opacas del sistema financiero. Porque lo que también quisieron transmitir es que los textos que se manejaban hasta ayer eran insuficientes -Merkel subrayó que circulaban borradores diferentes- y que no había que dar por hecho el acuerdo. "Son los políticos los que negocian, no los técnicos".
La profunda reforma de las normas y el control del sistema financiero de Estados Unidos, anunciada la semana pasada por la Administración de Barack Obama, pareció diluir cualquier tipo de conflicto sobre esta materia en la cumbre de G-20. No parecía que las diferencias fueran tales como para provocar un conflicto. A fin de cuentas, todos los temas que habían puesto sobre la mesa los países europeos, los más reivindicativos en este asunto, estaban en la propuesta de Obama: normas para los grandes hedge funds, guías para cambiar el sistema de retribución de los ejecutivos, transparencia en las agencias de calificación de riesgo, requerimientos de capital mayores a las entidades clave en el sistema, supervisión sobre todo tipo de agente o mercado financiero...
Pero Francia y Alemania no quieren que esto se quede en principios generales. Exigen que el acuerdo recoja una lista negra de paraísos fiscales y de posibles sanciones; que se sometan las retribuciones de los directivos a supervisión y se extiendan los límites por ley a los sueldos de entidades rescatadas con dinero público; que todos los hedge funds estén bajo control público y no sólo los grandes; o que se prohíba a las agencias de rating asesorar sobre la emisión de títulos que luego van a calificar. De fondo, palpita la propuesta francesa de crear un único regulador internacional.
"Ésta es una crisis de origen financiero y por eso es tan importante cambiar la regulación", dijo Sarkozy, que siguió jugando con la amenaza de abandonar la cumbre si no hay resultados. "Es la hora de poner las bases de la regulación del siglo XXI", proclamó. Sarkozy invitó a China a sumarse a ese esfuerzo en supervisión y regulación y a la lucha contra los paraísos fiscales.
Hubo también velados reproches a EE UU por el fallo de los controles en su sistema financiero. Y un nuevo rechazo abierto de Merkel a aprobar nuevos planes de gasto público de inmediato. "Podemos hablar de estímulos para la economía, pero eso después", acotó el líder francés al referirse al segundo punto en discusión.
Obama habló antes, y su discurso fue mucho más contemporizador. Hizo alusiones a la necesidad de que todos los países asumieran la apuesta de EE UU de más gasto público para frenar la recesión, pero evitó echar más madera al conflicto. "Sólo podemos afrontar este reto juntos, todos tenemos aquí la responsabilidad de actuar con urgencia", dijo el presidente estadounidense para mantener que las diferencias entre los países eran menores de lo que, luego, las palabras de Merkel y Sarkozy dieron a entender.
A su lado, el primer ministro británico, Gordon Brown, hacía denodados esfuerzos por mantener el equilibrio entre EE UU y el eje franco-alemán, un envite para el que ha pedido apoyo a otros socios europeos, como el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
Otros asuntos, como la ampliación de recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI), la representación de los países emergentes o el proteccionismo en el comercio pasaron a segundo plano ante el riesgo de colisión. En esos puntos parece haber más acuerdo y probablemente el comunicado final siga la línea de los borradores que han trascendido en los últimos días.
Anoche, en la cena oficial, Sarkozy, Merkel y Obama tuvieron la primera oportunidad de limar diferencias cara a cara. El menú, confeccionado por el mediático chef Jamie Olivier, incluía salmón de la costa escocesa, paletilla de cordero del norte de Gales, pan irlandés y una tarta tradicional del centro de Inglaterra. Un compendio gastronómico de las islas Británicas con contrapunto amargo: el director gerente del FMI, Dominique Strauss Kahn, desveló la última revisión de las previsiones económicas del Fondo, que anticipan una recesión más grave aún para este año.

miércoles, 1 de abril de 2009

No confundir crisis del neoliberalismo con crisis del capitalismo

Con el título de "Consensos problemáticos", el sociólogo Boaventura de Sousa Santos explica que el liderazgo capitalista actual quiere hacer creer que la crisis es solo del neoliberalismo, una forma de capitalismo, y no de todo el capitalismo, proponiendo, además, medidas tecno-burocráticas y no políticas que carecerán de la eficacia necesaria.

CONSENSOS PROBLEMATICOS
Por Boaventura de Sousa Santos *
Colombia Plural/Inestco

Para el nuevo consenso dominante rápidamente instalado, es crucial que la crisis sea definida solo como una crisis del neoliberalismo y no como una crisis del capitalismo, o sea, como una crisis de un cierto tipo de capitalismo y no como la crisis de un modelo de desarrollo social que, en sus fundamentos, genera crisis periódicas, empobrece a la mayoría de las poblaciones que dependen de él y destruye el medioambiente.

Desde hace años me intriga la facilidad con que se crean consensos en las sociedades de Europa y Norteamérica. Me refiero a consensos dominantes, adoptados por los principales partidos políticos y por la mayoría de los editorialistas y comentaristas de los grandes medios de comunicación social. Son tanto más intrigantes porque se producen sobre todo en sociedades donde supuestamente la democracia está más consolidada y donde, por eso, la competencia de ideas e ideologías se esperaría que fuera más libre e intensa. Por ejemplo, en los últimos treinta años se consolidó el consenso de que el Estado es el problema y el mercado la solución; que la actividad económica es tanto más eficiente cuanto más desregulada; que los mercados libres y globales son siempre preferibles al proteccionismo; que nacionalizar es anatema, mientras privatizar y liberalizar es la norma.

Más intrigante es la facilidad con que de un momento a otro se cambia el contenido del consenso y se pasa del dominio de una idea al de otra totalmente opuesta. En los últimos meses asistimos a una de esas transformaciones. De repente, el Estado volvió a ser la solución y el mercado el problema; la globalización fue puesta en cuestión; la nacionalización de importantes entidades económicas dejó de ser anatema y pasó a ser la salvación. Aún más intrigante es que sean las mismas personas e instituciones las que defienden hoy lo contrario de lo que defendieron ayer, y aparentemente lo hacen sin tener mínima conciencia de la contradicción. Esto es tan cierto respecto de los principales consejeros económicos del presidente Obama como del presidente de la Comisión de la Unión Europea y los actuales gobernantes de los países de Europa. Y parece ser irrelevante la sospecha de que, siendo así, estamos ante un mero cambio de táctica y no ante un cambio de filosofía política y económica, el cambio que sería necesario para enfrentar la crisis con éxito.

A lo largo de estos años hubo voces disidentes. El consenso que se consolidó en el Norte global estuvo lejos de consolidarse en el Sur global. Pero la disidencia no fue escuchada o fue castigada. Se sabe, por ejemplo, que desde 2001 el Foro Social Mundial (FSM) viene realizando una crítica sistemática al consenso dominante, simbolizado por el Foro Económico Mundial (FEM). La perplejidad con que leemos el último informe del FEM y verificamos alguna convergencia con el diagnóstico realizado por el FSM nos hace pensar que, o el Foro Social tuvo razón demasiado pronto o el Foro Económico la tiene demasiado tarde. Una vez más, la verdad es que el consenso es traicionero. Puede haber alguna convergencia entre el FEM y el FSM con respecto al diagnóstico, pero ciertamente no con respecto a la terapéutica. Para el FEM, y por lo tanto para el nuevo consenso dominante rápidamente instalado, es crucial que la crisis sea definida como una crisis del neoliberalismo y no como una crisis del capitalismo, o sea, como una crisis de un cierto tipo de capitalismo y no como la crisis de un modelo de desarrollo social que, en sus fundamentos, genera crisis periódicas, empobrece a la mayoría de las poblaciones que dependen de él y destruye el medioambiente. Desde esa perspectiva, también es importante que las soluciones sean una iniciativa de las elites políticas y económicas, que tengan un carácter tecno-burocrático y no político, y sobre todo que los ciudadanos sean alejados de cualquier participación efectiva en las decisiones que los afectan y se resignen a “compartir el sacrificio” que cabe a todos, tanto a los poseedores de grandes fortunas como a los desempleados o los jubilados con pensiones mínimas.

La terapéutica propuesta por el FSM, y por tantos millones de personas cuya voz seguirá sin ser escuchada, requiere que la solución de la crisis sea política y civilizatoria, y no confiada a los que, después de haber causado la crisis, están apostando a continuar beneficiándose de la falsa solución que proponen. Ciertamente, el Estado deberá ser parte de la solución, pero sólo después de ser profundamente democratizado y librado de los lobbies y la corrupción que hoy lo controlan. Urge una revolución ciudadana que, sobre la base de una inteligente combinación entre democracia representativa y democracia participativa, pueda crear mecanismos efectivos de control democrático tanto de la política como de la economía. Es necesario un nuevo orden global solidario que cree condiciones para una reducción sustentable de las emisiones de carbono hacia 2016, cuando según los estudios de la ONU el calentamiento global, al ritmo actual, será irreversible y se transformará en una amenaza para la especie humana. La existencia de la Organización Mundial del Comercio es incompatible con ese nuevo orden. Es preciso que la lucha por la igualdad entre los países, y al interior de cada país, sea finalmente una prioridad absoluta. Para eso, el mercado debe volver a ser un servidor, ya que como soberano se ha revelado terrible.
* Doctor en Sociología del Derecho, profesor de la Universidad de Coimbra (Portugal) y de la Universidad de Wisconsin (EE.UU.).

Foro de los Pueblos: Declaración de Bogotá

Varios centenares de activistas políticos, pastores, sacerdotes y representantes de organizaciones populares colombianas y de otros países se reunieron en el II Foro de los Pueblos en Bogotá con el lema "Sin miedo al imperio: la resistencia global de los pueblos" para reflexionar sobre las consecuencias de las políticas imperialistas norteamericanas en nuestras sociededades, el terrorismo de Estado y la globalización neoliberal.

Al final de las jornadas expidieron la siguiente declaración, titulada "Fe y resistencia para la paz y la vida en la era del imperio global estadounidense".
En este documento hacen un llamado a la resistencia global, animada por una nueva "espiritualidad anti-imperial", considerando que la dominación es universal y tiene consecuencias diversas en todo el mundo.

"Con nuestros poderes"
Con los poderes de nuestras danzas, nuestra música, testimonios y oraciones, y enriquecidos por múltiples análisis, nosotros los movimientos sociales colombianos, y las delegaciones internacionales de la solidaridad, hacemos un llamado conjunto a la comunidad internacional.

En Marzo del 2009 los colombiano, a través del Proyecto Justicia y Vida, se unieron en el Segundo Foro de los Pueblos en Bogotá, a la organización internacional, Peace for Life – Paz para la Vida. El Foro se tituló, “Sin Miedo al Imperio: La Resistencia Global de los Pueblos” y se concentró en el análisis del conflicto armado colombiano y la lucha en una perspectiva global. Paz para la Vida define sus objetivos de paz y justicia en relación a asuntos centrales que tienen que ver con el imperialismo, el terrorismo de estado, y la globalización neoliberal militarista, especialmente como ha sido forjada por el poder imperial de EEUU.

La delegación internacional trajo consigo solidaridad y apoyo, con un poco más de 50 activistas políticos, pastores, sacerdotes y pueblos de cada continente. Cientos de colombianos se encontraron con un propósito común con los invitados internacionales, que vinieron de Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, Costa Rica, Ecuador, Las Islas de Fiji, Alemania, India, Italia, Líbano, Malaysia, Nepal, Noruega, Las Filipinas, Suráfrica, Corea del Sur, Tonga, Inglaterra y de los Estados Unidos.

El dolor y el poder de la resistencia
Juntos, nosotros los colombianos y los invitados internacionales tejemos la fuerza de nuestra resistencia con nuestra fé en una lucha común. Nuestra lucha se crece fuertemente en medio de la destrucción de pueblos y tierras que el imperio estadounidense – con sus corporaciones transnacionales y políticas neoliberales – le causa al pueblo de Colombia y de tantos otros lugares.

Colombia hoy lleva a cuestas la pesadilla de más de 50 años de conflicto armado, donde los grupos guerrilleros han luchado continuamente contra gobiernos colombianos corruptos. El actual gobierno explota éste largo conflicto para defender los intereses de la élite a la que pertenece, aquel 3% de la población que es dueña de más de la mitad de la tierra cultivable de Colombia. Los conflictos dentro del país son muchos y complejos, pero nosotros levantamos nuestro grito especialmente contra el imperio estadounidense, que, frecuentemente con la complicidad de Europa, están multiplicando el dolor del pueblo.

Hay esperanza, porque hoy el poder del imperio estadounidense está en decline, debido a su propia crisis económica interna y a la resistencia firme de los pueblos de Irak, Afganistán y Palestina. Además está la fuerza creciente de los poderes rivales representados por China, Rusia, y especialmente por los nuevos gobiernos en América Latina (en Venezuela, Brasil, Bolivia, por ejemplo) que han sido alzados por los movimientos sociales de esos países. No obstante, el imperio es todavía una amenaza. Ha dividido el globo en regiones de comando estratégicas y sostiene más de 800 bases militares en todo el mundo. Los EEUU están llevando a cabo un asalto brutal y desesperado contra el pueblo de Colombia, para buscar asegurar su poder tradicional en todas las Américas y, por extensión, en todo el mundo. El imperio tiene hambre de los recursos de Colombia, la quinta economía más grande en América Latina. Tiene un interés particular por el narcotráfico, por explotarlo y así está destruyendo la humanidad. El imperio está buscando fortalecer su posición estratégica en Colombia, ubicada entre América Central y America del Sur, y fronteriza con Panamá, Venezuela, Brasil, Ecuador y Perú. El imperio codicia específicamente el petróleo de Colombia, el tercer proveedor latinoamericano más grande de petróleo para los EEUU (después de Venezuela y México). Para alimentar su demanda interna de petróleo, los EEUU están importando más petróleo de América Latina que aún del Medio Oriente. Y con las ganancias y las inversiones en éstos recursos, el imperio juega despiadadamente un “capitalismo de casino”, una especulación financiera alta que arruina a los pueblos.

Y por tanto el pueblo colombiano se está desangrando. Mujeres, niños y niñas, ancianos y ancianas, - especialmente de las comunidades indígenas, afro-colombianas y las comunidades campesinas – están siendo desplazados/as y desposeídos/as de sus tierras. A la lucha de los pueblos indígenas por su tierra y su cultura el estado colombiano responde con represión y amenazas de “extinción”. Las clases medias han sido explotadas por los bancos y las agencias de préstamos. Hay millones de las desplazados/as y refugiados/as como resultado de una situación creada por los maniobras de las élites que expropian tierras para obtener ganancias económicas y poder. Estos desplazamientos no son un simple traslado de gente de un lugar para otro; sino la pérdida despiadada y forzosa de hogares y viviendas de quienes son obligados/as a vivir sin dignidad, viendo a sus seres queridos ser asesinados, torturados/as, envenenados por los químicos fumigados sobre las plantaciones de coca, que despojan y contaminan la madre tierra. Además, cuando surgen líderes que luchan por la paz y la justicia de forma pacífica y política, ellos y ellas han sido rutinariamente asesinados por los militares y las agentes paramilitares.

Hemos visto éste derrame de sangre antes. Reconocemos el derramamiento de sangre del pueblo colombiano pues el imperio estadounidense lo ha ocasionado también en otros lugares. Es, por ejemplo, el mismo derrame de sangre que vemos cuando el imperio trabaja junto con Israel para desposeer al pueblo palestino de sus tierras, reforzando más de 60 años de colonización, apartheid y ocupación ilegal de Palestina. Hoy en Colombia, Israel funciona como un socio total de los EEUU en el financiamiento y entrenamiento de las fuerzas militares y paramilitares para quitarle la tierra al pueblo ilegalmente, como lo hacen en Palestina.

Es el mismo derramamiento de sangre que históricamente hemos visto en las invasiones y ocupaciones del imperio en las Filipinas, por sus recursos y posición estratégica, en la división y militarización brutal de las Coreas, en las más de un millón de vidas perdidas en la guerra de los Estados Unidos en Vietnam, en la colonización militar de Puerto Rico, en el aislamiento económico y la invasión de Haití, en las intervenciones brutales en las luchas democráticas de Nepal, en las invasiones de Granada y Panamá y en el embargo y los ataques a la revolución del pueblo de Cuba. Hoy vemos el derramamiento de sangre continuar en la guerra y ocupación de Iraq (un millón de civiles sacrificados al imperio), en el sufrimiento de mujeres y hombres jóvenes en las fábricas de “las zonas exportadoras de libre comercio,” en los feminicidas (asesinatos de mujeres) no investigados en Guatemala, en las redes de trata de blancas (mujeres especialmente), en las celdas de tortura de Abu-Ghraib y la Bahía de Guantánamo, en la explotación del pueblo Dalita, las acciones y omisiones del Imperio en Rwanda, el Congo, y Sudan, y en los planes del imperio por más militarización en Afganistán. Aunque nos reunimos en Bogotá, también podemos escuchar los gritos de Sri Lanka, donde los civiles mueren en los ataques del gobierno apoyado por los EEUU en el nombre de “una lucha contra el terrorismo.”

El imperio tiene su propia religión, creyendo que éste derrame de sangre es un sacrificio necesario para la globalización, para la civilización – para el futuro de todos los pueblos. Muchas iglesias cristianas predican ésta teología, aprobando el sacrificio de los pobres, o llegando a ser cómplices por su silencio con este sacrificio de la tierra y sus pobres. Nosotros rechazamos esta teología del sacrificio para la globalización imperial. Nosotros desafiamos ser las ovejas sacrificadas por los pretextos y proyectos del imperio – ya sean llamados “Guerra contra el terrorismo,” “ Guerra contra las drogas,” o simplemente “desarrollo.”

Compromiso y fe contra el imperio
Sin embargo, nosotros no estamos únicamente sangrando. También estamos respirando vida y celebrando el surgir de la vida, aún dentro de los poderes del imperio estadounidense. Respiramos en medio de nuestra resistencia y luto y viviendo una nueva cultura de la memoria, recordando qué debemos ser guiados/as por el sufrimiento de nuestros ancestros y mártires. Respiramos y nos oponemos a los demonios estructurales del imperio: la avaricia y violencia que debemos llamar por su nombre y resistir en todo lugar. Respiramos en un ecosistema frágil de aire y agua, y estamos así unidos y empoderados por todos los pueblos de ésta tierra, de la cual nacemos y nos nutrimos todos. En Bogotá, nosotros los indígenas, cristianos, musulmanes, budistas, y otras personas con conciencia, celebramos juntos/as ésta nueva espiritualidad de vida. Esta espiritualidad rompe las políticas y religiosidades de egocentrismo, individualismo, avaricia y promueve paz y vida con justicia.

Por ello nuestro dolor y lamento se han levantado en fé , con una nueva espiritualidad anti-imperial nutrida de muchas fés que guían la organización de nuestros movimientos populares. Sobre todo, tenemos como ejemplo el liderazgo de las mujeres y madres de los/las desposeídos de Colombia y de todas las personas desposeídos de todos los pueblos. Esta espiritualidad es parte de una revolución de valores y prácticas espirituales en todo el mundo. Hacemos un llamado a todas las comunidades de fé y conciencia a ésta revolución, sean de una u otra religión o sin religión – para participar en las espiritualidades de fé resistiendo al imperio hoy desde sus propios lugares.

Nos unimos a nuestros hermanos y hermanas colombianos y colombianas para judicializar al estado colombiano y al sector financiero por sus crímenes contra la humanidad, especialmente cuando las corporaciones multinacionales han saqueado al país. La guerra y el despojo contra todos, especialmente contra los campesinos, tienen que terminar. La colonización y el racismo contra los pueblos indígenas tienen que acabar, especialmente contra los pueblos raizales del Caribe colombiano. Pensamos que es también urgente que se judicialicen los crímenes contra la ley internacional tanto en Colombia como en Palestina.

Hacemos un llamado a nuestros hermanos y hermanas que están bajo represión o en crisis dentro del imperio de los EE.UU. y celebramos su espiritualidad y resistencia contra su propio gobierno imperial. Su crisis económica es parte del caos múltiple que afecta a todas y todos en el mundo, impulsados por las aventuras imperiales y las intervenciones del poder global de los EEUU. La sangre que derraman ustedes al interior de los EEUU forma parte de riachuelos de sangre que brotan de las heridas abiertas que el imperio ha causado alrededor del mundo.

A todos los que escuchan nuestro llamado en cualquier lugar del mundo, les ratificamos nuestro compromiso y nuestra determinación a resistir las muchas estrategias del imperio hoy. Aquí en éste Foro hemos analizado y lamentado como nuestro planeta se encuentra en peligro, pero tenemos esperanza porque estamos construyendo nuevas estructuras para acelerar el tiempo de la liberación del imperio para todos aquellos que son oprimidos en la tierra.



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